Después de comer, nos fuimos a lo más conocido de Elche: El Palmeral. En un principio, teníamos cierta intención de ir al museo dentro de la ruta; pero como hemos sido tan inocentes de seguir fiándonos del plano turístico, nos hemos ido a la dirección contraria. Menos mal que pudimos salir con las señales que nos fueron apareciendo. Al final descansamos en una parte del palmeral, hechos polvos... y cogimos el autobús a casa, ¡más hechos polvos todavía!
No hay comentarios:
Publicar un comentario